COSAS / Opinion sobre los ultimos acontecimientos en Bolivia (13.10.03)
 

 
No debemos olvidar..

Por Fernando Garvizu

No debemos olvidar que tenemos una democracia en Bolivia, basada en una constitución que a un momento de la historia ha sido aprobada por más de dos tercios de nuestros representantes. Tenemos una asamblea que discute y emite las leyes que van a regir las relaciones entre los ciudadanos de nuestro país. Esas leyes tienen carácter universal por lo que deben ser respetadas por todos los bolivianos. Nada puede justificar la violación de una ley. Uno de los pilares fundamentales de nuestra constitución es que se debe respetar la libre circulación de los individuos dentro de nuestro país. Y es esa LEY que se está, actualmente, violando alegremente con los bloqueos de caminos.

Como democracia tenemos medios para expresar nuestro desacuerdo con lo que sea, por ejemplo indicar a nuestros representantes elegidos por VOTO universal para que ellos introduzcan un debate en el parlamento, si la mayoría de nuestros representantes está de acuerdo. esta claro que ella será aprobado, pero lo contrario querrá decir que la mayoría de nuestros ciudadanos no está de acuerdo, de todos modos hay que acatar esa decisión. Debemos escoger esos medios como gente civilizada y no la VIOLACION de la LEY y de la CONSTITUCION pisoteando los derechos de todos los ciudadanos, engendrando por ese medio el odio y la violencia, las muertes y el sufrimiento, destabilizando la democracia y fomentando la separación que solo será benéfica para los caciquejos que quieren reinar en su propia tribu.

Los bolivianos que vivimos en el exterior debemos apoyar la democracia y no a los que violan nuestras leyes. Debemos aportar con la experiencia de vivir en otro país, donde hay justicia y temor a las leyes, sino ensayen de bloquear las autopistas.. Hemos comprobado que el progreso no viene solo sino que necesita mucho trabajo y paz social para conseguirlo. Podemos evaluar por ejemplo en el campo, los años de trabajo que costaron para conseguir cada objeto en cada granja. Debemos entonces aportar con esos testimonios no con leña al fuego. Pero sobretodo dejar de estar solo concernidos sino también implicados, y la mejor manera es invirtiendo en el país. Somos muchos compatriotas en el extranjero, talvez cerca de 2 millones y estoy seguro que podemos poner a flote nuestro país si cada uno invierte una parte de su capital económico en Bolivia, que de paso demostrará su verdadero apego a nuestro país. Así lo han hecho otros pueblos porque no lo haríamos nosotros?

Fernando Garvizu

 

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